Boda ibicenca

Una boda ibicenca es un evento especial, una manera diferente y original de celebrar un enlace matrimonial. 

¿Qué es una boda ibicenca?

La principal diferencia entre una boda ibicenca y una boda tradicional es la sencillez, la comodidad y la elegancia. Con esto nos referimos a todas las facetas de una boda: tanto los vestidos, la decoración y el entorno que rodea a la ceremonia.

Sin duda, uno de los factores más importantes a tener en cuenta es la ropa. Los vestidos ibicencos reflejan una personalidad diferente, amante de la sencillez y de la naturaleza. Destaca siempre el color blanco del vestido de novia y los tejidos suaves. El novio también se libera del clásico traje de boda con un sencillo traje de dos piezas: pantalón de lino blanco y una camisa – generalmente también blanca – que inspira libertad por los cuatro costados.

¿Dónde se celebra una boda ibicenca?

Aunque la respuesta más lógica es que una boda ibicenca se celebre en Ibiza, lo cierto es que el mismo estilo puede ser trasladado a muchos lugares se tiene la idea clara de la atmósfera que se persigue conseguir. Generalmente, en una boda ibicenca el mar y la naturaleza tiene un gran protagonismo. Por ello, el espíritu puro de las bodas ibicencas es celebrar la boda en la playa, sobre la arena y con el mar de fondo.

Si eso no es posible, ya que el mar te queda un poco lejos, siempre es posible sustituir el mar por la naturaleza: un bonito paisaje entre montañas, un bosque o incluso un jardín puede ser una buena alternativa para celebrar la ceremonia.

La decoración para una boda ibicenca

Si ya tenemos nuestro escenario escogido, falta añadir los detalles que harán del enlace una verdadera boda ibicenca. Uno de los elementos decorativos más característicos son los toldos de tela de color blanco. De esta forma, además de protegernos del sol haciéndonos sombra, conseguimos dar un claro contraste entre el azul del mar y del cielo, o el verde de los árboles, con el color blanco.

Otro bonito detalle es hacer un pasillo de pétalos blancos hasta el altar donde se celebrará la boda ibicenca. De esta forma conseguimos crear una separación entre los grupos de invitados y mostramos la naturaleza en medio de la boda.

Para el convite, unas mesas redondas con mantel blanco y un gran jarrón de centro de mesa es otra buena opción. Las sillas forradas con una tela del clásico color blanco – que como comprobarás acompaña a toda la boda ibicenca – darán el detalle de sencillez a la ceremonia.

Los invitados

Los invitados a la boda ibicenca también tendrán su parte de protagonismo en la boda, ayudando a contribuir a la atmósfera de la boda ibicenca. Ante todo, hay que tener bien claro que la ceremonia es una fiesta y el objetivo es pasárselo bien.

Para que los invitados encajen completamente con el escenario que hemos preparado, es importante que ellos también aporten su granito de arena viniendo vestidos con trajes de estilo ibicenco. La mejor manera de comunicárselo es a través de la invitación de boda, en la que se les informará del estilo a seguir. Es muy bonito cuando todo los invitados a la misma boda ibicenca van vestidos de color blanco, aunque simplemente con venir en un estilo informal de cierto aire hippie ya es suficiente para no desentonar.

Seguramente no les importará comprarse ropa especial para esta boda, ya que son prendas muy cómodas y que se podrán poner en cualquier otro momento. Si tus amigos desconocen como son los vestidos ibicencos y no tienen claro qué ropa ponerse, puedes recomendarles que se den un paseo por www.formenteraisla.es